¿Por qué Mujeres Viajeras?

La ductilidad que caracteriza al género hace que las mujeres podamos disfrutar de una variedad de situaciones y paisajes, desde lo simple, rústico, acogedor hasta universos exóticos llenos de colores y perfumes desconocidos. Además nosotras somos capaces de maravillarnos sin perder el sentido crítico al ver culturas que nos son ajenas, extrañas, conociendo y entendiendo un poco más sobre otros mundos posibles.
Los hombres, por ejemplo, disfrutan más de largas sobremesas o de asistir a un espectáculo deportivo. Las mujeres somos más de sándwiches y seguir recorriendo monumentos, ir de compras o de relacionarnos con gente local.
Ellos disfrutan de seguir realizando actividades que muy posiblemente también hagan en su vida cotidiana, hacer un asado, practicar algún deporte (futbol, golf, tenis), ir de pesca. Nosotras, por el contrario, nos deleitamos saliendo completamente de la rutina. Nos tomamos un tiempo para relajarnos en un spa y cuidar el cuerpo y exprimimos por completo el destino recorriendo cada rincón, conociendo las ciudades de día y de noche, entablando contacto con los residentes del lugar.
Por eso surge este espacio donde las Mujeres Viajeras podamos compartir experiencias, consejos e ilusiones sobre nuestros viajes pasados, presentes y futuros que sólo nosotras sabemos cuanto nos gustan y hacen bien.

domingo, 19 de septiembre de 2010

CURIOSIDADES Islas Canarias

Una de las expresiones culturales que más me ha llamado la atención en mis viajes es el “Silbo gomero”. La Gomera, una pequeña isla Canaria es el territorio de esta peculiar forma de comunicación. 
Fui a pasar el día a la isla, saliendo desde Tenerife son unos 30 kilómetros aproximadamente. Disfruté de la playa, de los impactantes de paisajes de barrancos y caseríos aislados y de la ciudad por donde pasó Colon antes del descubrimiento de América. Sin embargo no fue hasta escuchar una conversación íntegramente silbada que me comprendí que estaba en un lugar único. Es increíble ver cómo frente a nuestras narices dos personas mantienen un avivado diálogo a través de un conjunto de chiflidos. De más está decir que ni yo ni ninguna de mis compañeras de viaje pudimos entender una pizca de la charla.
Se supone que el origen de este lenguaje se debe al accidentado terreno de la isla que dificultaba la comunicación verbal. Con este sistema los pobladores de los distintos rincones de la isla podían comunicarse a la distancia. El silbo se produce introduciendo un dedo en la boca, o uno o dos dedos de cada mano en diferentes posiciones. Se puede comprobar como el sonido que se crea puede sobrepasar los cuatro kilómetros.
Fiuuu foiiii!! (hasta la próxima en silbo gomero jajaj)